Mucho se ha dicho y escrito de su actividad alterna como taxista y que le costó la vida
Xalapa, Veracruz.- El exhibir que una maestra pensionada «debe completar» con un oficio de taxista y luego que su negativa a ser extorsionada la llevó a su ejecución, sin duda nos deja como un país salvaje, en manos de la delincuencia y sin respeto por las personas, en especial de una profesora.
En antaño, los profesores se hacían llamar «pobresores», por sus escasos ingresos y que en su mayoría, les obligaba a buscarse otra actividad. Pero en la actualidad eso quedó atrás: Cuentan con uno de los sindicatos más combativos de la historia del país, mejora de prestaciones constante y actualización de salarios como en muy pocas actividades.
Los maestros actualmente tienen casa propia, llevan a sus hijos a escuelas caras, se dan sus gustos en vacaciones y algunos lujos para sus casas o en sus automóviles. Son sus logros y nadie se los discute, pero ¿En qué momento una Maestra, ya jubilada y adulta mayor, se debe habilitar como taxista?
Y luego en Veracruz, donde «inseguridad pública» son sus apellidos. Donde la actual administración estatal improvisa todo, incluida la atención de los servicios básicos a sus ciudadanos.
La Maestra ya podía quedarse en casa a leer, a dedicarse más tiempo a su salud y a disfrutar a su familia que seguramente, muchas ocasiones fue sacrificada con tal de cumplir con su porofesión.
No hace lógica su ejecución a manos de «La Barredora», vídeo grabarla y hacerla viral en una historia de la que aún falta conocer mucho.



