Al arrancar las obras en el Centro Histórico para rehabilitar las principales calles utilizadas por el transporte público, se descubrió que gran parte de los vecinos hacen vida y actividades comerciales sobre enorme foco de infección con drenajes y tuberías totalmente destrozadas.
Justo en la 14 Poniente entre 3 y 5 Norte, se encontró parte de la tubería que debía corresponder al drenaje, totalmente destrozada, inhabilitada o con un funcionamiento deficiente, es decir las aguas negras y quizá por años, se han dispersados en el subsuelo.
Actualmente en el lugar se cambia y se reacomodan las lajas de las banquetas, el total del adoquín en la vialidad y por ende, los drenajes y líneas de agua potable.
Aunque en el lugar se presentaron las autoridades municipales, encabezadas por Berenice Vidal Castelán, Gerente del Centro Histórico y Patrimonio Cultural en la Ciudad de Puebla y aclaró que junto con la concesionaria de los servicios de drenaje y agua potable, buscarán entregar una rehabilitación integral y funcional, la realidad es que ahora sabemos que el Centro Histórico está sobre un manto de desechos y líquidos probablemente hasta dañinos para la salud.


